Cocaína: la segunda droga más consumida
Hoy ha tenido lugar un accidente en el sur de Madrid, en concreto, en una rotonda de la carretera M-506. El conductor transportaba en su autobús escolar a chavales de entre once y catorce años, desde el Parque Miraflores de Fuenlabrada y con destino al instituto Jimena Menéndez Pidal, situado en la misma ciudad.
El vehículo ha volcado por el lado derecho al realizar un cambio de sentido en la rotonda, a poca distancia de la parada en la que se habían montado los escolares, por lo que muchos padres han presenciado el accidente. Diecisiete personas (incluido el conductor) han sido atendidas por heridas leves (magulladuras, heridas superficiales y contusiones) por los servicios de emergencia, y algunos han sido trasladados a hospitales cercanos. Aunque algunos padres han preferido llevar a sus hijos a casa, la mayoría han acudido a clase con normalidad después del susto.
Se trataría de un accidente más, si no fuese porque el conductor, de 30 años, ha dado negativo en alcohol, pero positivo en cocaína, según las últimas informaciones. Ha contado a la Guardia Civil que se le bloqueó la dirección del autobús, lo que podría haber originado el accidente. No obstante, se llevará a cabo una investigación, ya que en ciertos medios, se afirma que no es cierto el positivo en cocaína.
En cualquier caso, sería sorprendente que una persona que tiene bajo su responsabilidad a niños consumiera drogas el día anterior o varios días antes, poniendo en riesgo la vida de menores. La cocaína es una droga recreativa, que puede acentuar el estado de alerta, provocar una fuerte sensación de felicidad, pérdida de contacto con la realidad, agresividad o manía persecutoria. Su consumo es ilegal, aunque en ciertas situaciones tiene un uso médico, como anestésico o para evitar hemorragias durante las cirugías nasales, por ejemplo.

Se trata de una droga muy adictiva, que puede generar una enorme dependencia, aunque se haya tomado durante poco tiempo. Si se consume habitualmente, reduce la capacidad de sentir placer, suprime el apetito y causa cansancio físico. Además, aumenta el riesgo de sufrir un paro cardíaco súbito, un accidente cerebrovascular o infecciones en la sangre.
La cocaína que se vende en la calle, suele estar mezclada con azúcar, anestésicos locales o almidón de maíz, lo que la convierte en una sustancia más tóxica. Es la droga ilegal más consumida en el mundo, después del cannabis. Cada año mueren miles de personas como consecuencia directa de ello. Entre el 1 y 3% de la población que vive en los países desarrollados la ha probado al menos una vez en su vida.
Puede permanecer en el organismo hasta 72 horas si su consumo es ocasional, e incluso de dos a cuatro meses si se toma continuamente. Dejar de tomar cocaína genera síndrome de abstinencia, que puede variar en cada individuo, pero que en los casos más graves, puede provocar convulsiones, temblores o alucinaciones. Si la situación se prolonga o se complica, es necesario acudir a un profesional para la desintoxicación.
Se deberá determinar si el conductor del autobús, en caso de haber tomado la droga, lo hizo el día anterior o si es consumidor crónico. En este último caso, su situación se complicaría todavía más. Es preciso tomar conciencia del problema y que las empresas de transporte y todas aquellas cuyos empleados estén en contacto directo con las personas, tomen las medidas oportunas para controlar el consumo de drogas y así, poder evitar accidentes. Podrían darse casos graves, que siempre se pueden evitar si se es responsable, con uno mismo y con los demás.